Una pausa
Y el por qué detrás de ella
De pronto, han pasado más de dos meses desde la última vez que publiqué en Travesías. Les mentiría si les digo que simplemente no me he dado cuenta. Cada viernes por las últimas ocho semanas me he recordado a mi misma en algún momento aleatorio del día —tomando mi café mañanero, volviendo del trabajo, acostando a mis hijos— que no logré publicar en Travesías.
Ese sentimiento de tener una pequeña piedra en el zapato que te recuerda que no cumpliste con un compromiso ha hecho que tenga este newsletter muy presente, a pesar de estar ausente para ustedes.
En estos tres años de escribir y editar aprendí que un newsletter se basa en el hábito y la continuidad que puede dar a sus lectores. Yo espero mi newsletter favorito cada domingo, y sé que, salvado las distancias, muchas aquí esperaban el mío cada viernes. Pero por más confianza y cercanía que construye esa predictibilidad, la vida también ocurre en el medio para quienes estamos detrás de la pantalla cada semana.
En estos últimos meses, la vida ha ocurrido de manera bastante intensa para mí, cambiando sin reparo algunos de mis planes.
En febrero nació mi primer libro, Carreras con Propósito. 215 páginas a las que les di todo lo que tengo para compartir. Mis historias, mis aprendizajes, mis lecturas. Después de meses de escribir, de pensar, de tratar de hacer sentido de lo que quería contar, hoy me doy cuenta de lo significativo que fue este proceso para mí. Creo que solo lo logré porque se alinearon las estrellas y tuve unos meses más calmados, con días de pocas reuniones en los que pude entrar a ese espacio íntimo que demanda el ahondar en una misma.
Hace un tiempo me buscó el editor de Planeta a contarme que mi libro estaba vendiéndose muy bien, que si no me animaría a pensar en otro pronto. Le expliqué con cariño que más allá del honor que eso significa, siento que necesito vivir diez años más para tener cosas interesantes que compartir antes de pensar en escribir otro libro. Tras entregar mi draft final, necesité dejar de lado el modo reflexión y pasar al modo acción —otro estadio que me encanta pero que reconozco ha contribuido a que me ausente de ustedes cada semana.
Como la vida nos juega pasadas interesantes y todo suele llegar junto, en febrero comencé también un nuevo proyecto laboral. Uno bastante intenso, lleno de nuevos descubrimientos y desafíos que han hecho imposible que tenga el tiempo y el espacio que requiere escribir desde el corazón. Cambiar de trabajo es, de alguna manera, como cambiar de país. Hay algunas similitudes a las que aferrarnos pero, a la vez, todo se siente distinto. Mis energías hoy están puestas en un nuevo desafío del que debo aprender aceleradamente para poder aportar, y un nuevo equipo con el que empiezo formar lazos y sueños compartidos.
Estoy feliz, y a la vez, extraño este espacio y Laboratoria. Como en mis distintas mudanzas, en cada una dejé algo que quería con dolor, y al hacerlo, abrí un nuevo universo de posibilidades que cambiaron mi vida. Supongo que así son las transiciones siempre.
Prometo darle a vueltas a cómo mantener este newsletter vivo de manera más esporádica, pero por ahora, quería contarles que Travesías entrará en una especie de pausa. No sé bien cuánto durará ni qué implicará para su futuro, pero elijo confiar en que de alguna manera u otra nos reencontraremos.
Escribir y compartir más de mi historia y la de tantas otras mujeres talentosas ha sido una de las facetas más especiales de mi vida en los últimos años. Me llevó a conocerme, a valorarme y a comprender que todas nuestras historias son matices de la experiencia trascendental que nos une: vivir la vida e intentar hacer lo mejor de ella.
Por lo pronto, nos podemos encontrar en el mundo virtual (LinkedIn e Instagram) y, ojalá también, en persona.
Un abrazo muy grande a cada una y gracias infinitas por estos años de lectura compartida.
Mariana
Aprovecho para invitarlas a esta sesión del Book Club de Carreras con Propósito que tendremos este jueves para hablar de cómo crear el tan ansiado balance entre nuestra vida y nuestra carrera.




Mari, extrañaré este espacio, siempre fue muy valioso para mí. Gracias a ti y a todas las que compartieron sus historias en Travesías.
Y gracias por darme la oportunidad de poder compartir una parte de mi travesía aquí también.
Que todo salga excelente y que Travesías vuelva cuando tenga que volver 🫶🏽🫶🏽🫶🏽 Abrazoteee!