Escribir un libro
Y las lecciones valiosas que se aplican a otros proyectos en nuestras vidas
La Travesía de hoy la escribe Mariana Costa, cofundadora en LaboratoriaEsta semana nació oficialmente mi primer libro, Carreras con Propósito. Hoy quiero compartirles las lecciones que me deja este proceso, pues Travesías tiene un espacio central en esta historia. Estoy muy feliz con el resultado, algo nerviosa con la promoción que ahora me toca hacer y, sobretodo, enormemente agradecida con la vida por esta linda oportunidad 💞.
Primero, nada grande se construye de un día al otro
Pasé alrededor de seis meses escribiendo este libro. Suena a poco, pero la realidad es que esos seis meses son el reflejo de muchos años más de trabajo previo. Este newsletter, por ejemplo, nació hace casi tres años. En este periodo he escrito más de 60 posts, y editado otros 40. Créanme que me ha costado. Desde encontrar los temas correctos hasta compartir historias de mi vida, ser (relativamente) consistente con este espacio ha requerido mucho más esfuerzo del que imaginé cuando empezamos. Y aunque nació como una simple estrategia para ir construyendo comunidad alrededor de Laboratoria+, la realidad es que sin Travesías, Carreras con Propósito no existiría.
Aquí aprendí a compartir mis aprendizajes sin vergüenza. A comunicarme de manera honesta y cómoda –mucho más de lo que logro en redes sociales–. Descubrí que en un mundo inundado por videos de 30 segundos, las historias escritas todavía tienen y merecen un espacio. Aventurarme a escribir 216 páginas jamás hubiese sido posible sin las miles de palabras antes escritas aquí. Este es, para mí, el mejor recordatorio de que nada que valga la pena se construye de un día para el otro. Aunque vivimos en una realidad de inmediatez que nos hace creer que el éxito de algunos es casi instantáneo, los verdaderos logros son producto de años de esfuerzo y suelen ir de pequeño a grande.
Por eso, si tienen algún sueño lejano dando vueltas –escribir un libro, construir un app, correr una maratón, emprender o cualquier cosa que les motive– anímense a empezar hoy, en chiquito. Un par de líneas al día, una caminata rápida o una conversación para validar una idea son todos primeros pasos que te ponen en la dirección correcta.
Segundo, el perfeccionismo puede ser el peor enemigo
Después de que la editora de Planeta me planteara la idea de escribir un libro por segunda vez, empecé a sopesar la idea con calma. Por un lado, siempre me ha encantado escribir y poder dedicarle tiempo a un proyecto tan ambicioso como un libro me motivaba. Sentía cierta confianza, además, de que realmente tenía algunas cuantas lecciones que podían ser valiosas para otras personas en su camino de crecimiento profesional. Por otro lado, me empezaron también a invadir las expectativas altas y deseos de perfección. ¿Podré escribir un libro realmente bueno? Un día, conversando mis dudas con el Chamo, mi socio en Laboratoria, le dije:
– Chamo, si escribo un libro me gustaría que fuese uno realmente bueno, y no sé si estoy en esa capacidad hoy.
El Chamo me escuchó y me dio un consejo sabio que cambió radicalmente mi mirada del proyecto.
– Mari, si te pones la valla así de alta, nunca vas a escribir nada. Es cierto que no eres una académica con doctorado que hace veinte años investiga este tema y va a poder traer todas las nuevas teorías que cambien el mundo. Dicho eso, tienes una experiencia práctica de enorme valor por compartir que le puede ser útil a miles de personas. No tiene que ser el mejor libro del mundo. Tiene simplemente que ser un libro que tú sientas que vale la pena.
Esa conversación me ayudo a bajar mis expectativas. De alguna manera, me liberó de tener que hacer algo grandioso y de sentir que de otro modo, simplemente no valía la pena.
Está bien aspirar a hacer las cosas bien, pero como exploro en el libro, debemos evitar cruzar la línea al perfeccionismo pues este finalmente solo termina privándonos de la oportunidad de intentar muchísimas cosas por el miedo a sentir que no seremos suficientemente buenos. Así, nos vamos perdiendo de oportunidades transformadoras.
La próxima vez que duden si lanzarse a intentar algo por el simple temor oculto de no poder hacerlo tan bien, recuerden este consejo :).
Tercero, a veces vale la pena hacer cosas que incomodan
Una de las cosas que más me ha costado en mi carrera como emprendedora es aprender a exponerme. Escribir un libro, por diseño, te expone. No solo comparto historias enormemente personales sino que ahora que ya está escrito, me tengo que dedicar a promoverlo. Verme en las redes, en los medios y en otros espacios de ese estilo, a pesar de hoy llevarlo mucho mejor que antes, aún me incomoda un poco. No me gusta la auto-promoción, cosa que a veces me hace cuestionarme si efectivamente convertirme en autora fue la mejor idea 🙈. Creo que no lo pensé suficiente al comenzar a simplemente escribir, pero ahora que ya estoy aquí, me alegro de que así haya sido.
Estoy convencida de que incomodarme para lograr que el libro llegue a muchísimas personas es un esfuerzo que vale la pena. Lo pienso así porque este es el libro que yo necesitaba leer hace unos años. Combina las ideas que me han ayudado a construir una carrera, y también una vida, más plena. Genuinamente creo que puede acompañar a miles de profesionales a navegar ese complejo recorrido de encontrar cómo diseñar carreras que le sumen a quienes son y a los demás. En estas semanas de promoción, este es un concepto que quiero llevar muy cerca porque me recuerda por qué hago las cosas.
Por eso, cuando algo les incomode, antes de abandonarlo deténganse a recordar por qué lo hacen. Siempre ayuda a darnos el empujón de valentía que a veces nos hace falta.
Cuarto, hay que aprender a confiar en el proceso
Muchas veces a lo largo de estos meses dudé de si estaba por el camino correcto. ¿Hace sentido lo que estoy escribiendo? ¿Son lugares comunes o reflexiones interesantes? Al tocar temas en los que trabajo día a día, muchas ideas me empezaban a resultar obvias. Me ayudó muchísimo pedir feedback a algunas personas cercanas y, sobretodo, simplemente confiar en el proceso. Pienso que cualquier proyecto que busca crear algo nuevo –desde un libro hasta una startup o un cuadro- está lleno de dudas a lo largo del recorrido. Son esas mismas dudas las que te impulsan a dar más, a repensar, a atreverte a tomar nuevas direcciones. Más que señales para detenerme, aprendi que son pausas necesarias para mirar lo que tenemos por delante bajo una nueva perspectiva.
Nuevamente, haber puesto mis expectativas en el lugar correcto –sabiendo que iba a ser un proceso frustrante y difícil por momentos– ha sido parte clave de poder concluirlo.
Quinto, todo sucede a su tiempo
Uno de los aprendizajes más importantes de mi carrera en los últimos años ha sido aprender a identificar cuál es el momento correcto. Por supuesto que no siempre se puede y me he equivocado más de una vez, pero con la experiencia he ido desarrollando un mejor olfato para saber cuando tomar y cuando dejar pasar ciertas oportunidades. Leila, la editora de Planeta que me invitó a escribir este libro, me buscó originalmente en el 2023. A pesar de la emoción de pensar en un proyecto así, la realidad es que en ese momento no lo veía viable en mi vida. No tenía el tiempo, y creo que tampoco el conocimiento, para escribir el libro que quería. Decidí dejar pasar la oportunidad, corriendo el riesgo de que nunca más se abriera esa puerta. Finalmente, las estrellas se alinearon y reapareció Leila dos años después, en un momento mucho más oportuno para mí. Soy feliz que así se hayan dado las cosas. Comparto esto porque creo que hay que aprender a conocernos bien. Ser personas dispuestas a aprovechar las oportunidades no quiere decir que siempre tengamos que tomarlas, ante todo. Podemos también aprender a escucharnos y reconocer que a veces, aunque implique un riesgo, no es aún el momento correcto.
Carreras con Propósito está en pre-venta en Perú hasta el 9 de febrero gracias a una alianza con la librería Babel. Para las que estén en Perú, lo pueden pedir ahí y les llegará unos días después con una dedicatoria especial por delivery. Para quienes estén en otros países, pronto les avisaré del lanzamiento del ebook y en Buscalibre, que lleva libros a cualquier parte del mundo :)
Un abrazo y gracias infinitas a todas por ser parte de esta historia 💛.


Atreverse ya es un aprendizaje enorme.
Y todo lo que pasa mientras se escribe —investigar, dudar, confirmar, sentir— termina siendo tan potente como el libro mismo.
El resultado se ve, pero lo más valioso ya ocurrió durante el proceso. Felicidades Mariana!!!!
Lindo post Mariana!! A veces es cuestión de atreverse!!